Trump y Maduro

Por: Joaquín Verduguillo

“Nosotros nunca seremos socialistas”, sostiene Donald Trump en una viñeta de un diario mundialmente conocido. “¿Por qué?”, le pregunta una señora en la misma caricatura. “Porque a los estadounidenses les encanta pasear a sus perros, no comérselos”, responde Potus, que significa President of the United States, señores del Frente Amplio. Al otro lado del espectro ideológico, el poco cultivado Nicolás Maduro tiembla mientras piensa cuál de sus generales vendrá a invitarlo a subirse a un avión rumbo a La Habana, según ha insinuado Potus en una ceremonia en Miami, dejando por fin el control del país más rico de la región en manos de alguien de credenciales democráticas. El fin del chavismo está cerca, queridos amigos.

Fiscales mentirosos
No sé si Alan García es honrado, tampoco sé si es corrupto, lo único que sé es que el único peruano que ha sido Presidente en dos siglos diferentes es más vivo que el noventa y tantos por ciento de sus contemporáneos, incluido su seguro servidor, por cierto. Por esa razón, me resulta increíble que un procurador de a veinte el kilo y un fiscal de escasas lecturas pretendan hacernos creer que uno de los hampones brasileños entrevistados por ellos haya acusado a García de haber recibido un soborno encubierto al dictar una charla en São Paulo. Ya pues, Pérez, intenta algo más convincente.

Ayayeros
Durante la quincena pasada, el presidente de la Corte Suprema, el Defensor del Pueblo, los máximos directivos de las organizaciones no gubernamentales pagadas por George Soros y otras altas autoridades del Estado se turnaron para criticar hasta la náusea a la Ley Orgánica de la Junta Nacional de Justicia. La patearon, la volvieron a patear, la tildaron de nefasta, de fallida, de inequitativa, de todo… como en botica. Sin embargo, a la hora de su promulgación en Palacio de Gobierno todos fueron bien bañaditos y bien vestiditos a la ceremonia presidida por Martín Vizcarra. ¿Si eso no es ayayerismo, el ayayerismo dónde está?, dirían mis amigos politiqueros de la universidad.

El “presidente” de España
El hombre que gobierna el país más grande la península ibérica porque Dios es grande y la mayoría electoral española es tan desinformada como la peruana, acaba de publicar un libro redactado por una escribidora muy amiga de su familia. En el primer capítulo, la traductora de los pensamientos del gobernante describe la primera decisión “como presidente” de Pedro Sánchez, que así se llama el Vizcarra español, toda vez que llegó al poder tras la subrogación del anterior presidente del Gobierno. Dice Sánchez, a través de la pluma de la negra, que así se les llama a los escribidores a soldada: “Siendo fiel a la verdad y a la cronología, debo decir que mi primera decisión como presidente del Gobierno la tomé con mi mujer, Begoña, porque las cuestiones de intendencia se anteponen a casi todo. Esa primera decisión fue renovar el colchón de la cama de matrimonio…”. Increíble, pero cierto.

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