Sentenciada ab origine

Por: Joaquín Verduguillo

Desde que se sentó al lado izquierdo de Fernando Carvallo, probablemente el comunicador menos comunicativo del país, me di cuenta que la suerte de Josefina Townsend estaba echada. Así como la vieja propaganda decía que tarde o temprano su radio sería un Philips; tarde o temprano Townsend sería expectorada del reino de Patricia del Río. Es que eso fue evidente desde el primer día, pues mientras Del Río miraba no sé qué en su laptop, Townsend buscaba rápidamente en su smartphone los datos para la repregunta, los dichos negados por los invitados y mucha, pero mucha, información. El choque era inminente, y el resultado también. Ojo, discrepo con el 99 por ciento y sencillo de las opiniones de Townsend, pero defiendo abiertamente su derecho a expresarlas.

Jekyll y Hyde moqueguano
Una semana antes de que Pedro Gonzalo Chávarry jurara el cargo de Fiscal de la Nación por acuerdo tomado por los supremos en julio de 2015, cuando estos eligieron a Pablo Sánchez con cargo a que este le entregara la posta a Chávarry, Martín Vizcarra inició una campaña de demolición que bien quisiéramos que la hubiera realizado contra los constructores coimeros del Perú y del Brasil. Y si bien los excesos verbales de Vizcarra son impropios en boca de un jefe de Estado, si ya los utilizó malamente contra Salvador Heresi, debería usarlos también contra Carlos Bruce, quien es acusado por un fiscal de Lambayeque de varios delitos de gran calado. Finalmente, quisiera expresar mi más absoluto repudio a la señora MM que obligó a los supremos a pedirle a Chávarry que no asista a la entronización de Zoraida Ávalos, a fin de contar en la mesa de honor con Martín Vizcarra.

¿Qué le falta doctor?
Así como muchos se extrañan por la presencia de la señora Gloria Montenegro en el actual gabinete o la de Fernando Olivera en varios durante el quinquenio de Toledo, yo me extraño por la forma en que seres sin carácter y sin un bagaje cultural mínimo lleguen a puestos tan importantes como las vocalías supremas y, en el caso que me ocupa, a las fiscalías supremas. Hoy en día, ninguno de los cincos integrantes de la Junta de Fiscales Supremos podría llegar a lo más alto de su institución en ningún país civilizado. Hablan mal, carecen de vocabulario y, sobre todo, son incapaces de defender su verdad, como en el caso de Chávarry, quien tenía unos asesores absolutamente inútiles, y él mismo dejó que lo manoseen gentes tan impresentables como Gamarra, Rivera y Arbizu .

Noveno círculo
Días después de haber sido dejado en la estacada, pues Martín Vizcarra prefirió a Salvador del Solar antes que a él, Daniel Salaverry ha decidido recuperar su esencia aprista y se pasea por calles y plazas prometiendo lo imposible. Si está en las inmediaciones del lugar donde unos infelices violaron a una psicótica, pide la pena de muerte; si la gente brama contra los políticos, él exige conciliación, dice no a la confrontación y se reúne con Del Solar; si el pueblo pide algo, él les ofrece todo. Si el pueblo atizado por la televisión uniforme grita contra el fujimorismo, él también. Si no conociera sus antecedentes inmediatos, creería que se ha vuelto un estadista; pero como todos sabemos en qué círculo del infierno vivirá eternamente, tengo la impresión que está trabajando en una nueva conspiración. No lo perdamos de vista, amigos.

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