El sucesor

Por: Joaquín Verduguillo

Con una ingenuidad que no se condice con la serísima acusación de haberse beneficiado con la repartija presupuestal revelada por los audios de Moisés Mamani, el congresista cajamarquino César Vásquez reveló hace unos días que Fuerza Popular va a hacer lo imposible por mantener al congresista Edwin Donayre en su curul. Y no porque el general de la risa medio idiota sea un hombre importante para el fujimorismo, sino porque el accesitario de Donayre es Luis Iberico, tan antifujimorista ahora como hermocista en sus años mozos. Así es la política peruana.

El accesitario
Si todo funciona como es debido, y los fujimoristas no se queman por él, más temprano que tarde Roberto Vieira se irá a su casita y un jugadorazo se colgará la medalla de congresista en su reemplazo. El nombre de ese joyón, escogido a dedo por los hermanos Violeta, como también lo fue Vieira a cambio de una dote importante, es Luis Alfonso Moncada Vigo. El señor Moncada tiene procesos abiertos por estafa y una seria acusación de haber pertenecido en su juventud a una organización subversiva. ¿Y cómo lo sé? Fácil, les pregunté a la página web de la Onpe y a Google. De nada.

Holgado Costa
Según el diccionario de nuestra lengua, la holgura equivale al desahogo, al bienestar y al disfrute de recursos suficientes. Sin embargo, el tesauro castellano indica que esa es la cuarta acepción de la holgura, pues la primera indica que es el espacio suficiente para que pase, quepa o se mueva dentro algo. Es decir, estimado señor Costa, la holgura que usted señaló positivamente el lunes en la mañana y repudió avergonzado en la tarde se encuentra entre ambas definiciones; un ratito desahogado y otro ajustado. A veces sí, a veces no. Como en la canción de Julio Iglesias.

Ayayerismo puro
En lugar de acudir al centro médico donde se realizan los peritajes a todas las personas involucradas en asuntos de índole legal, el recién ascendido a pituco José Pérez Gómez acudió a una clínica miraflorina para que un médico certifique que tenía un traumatismo encéfalo craneal. Según reportó la oficialista RPP, Pérez Gómez acudió a la clínica tras ser “alcanzado por objetos físicos y líquidos”. Sensacional, señores manejadores de la radio más importante del país, ustedes son los más grandes ayayeros de la historia. A propósito, ¿dónde están los energúmenos que patearon en el piso a Luis Alva Castro?

Por favor…
Como todos los funcionarios reciben todos los días los principales diarios, es imposible que, por lo menos uno de ellos, no haya leído El habla culta de Martha Hildebrandt que se publica desde siempre en El Comercio. Varias veces, la señora Hildebrandt ha aclarado que a los empleados públicos de alto rango se les llama funcionarios; por lo tanto, decir funcionario público es redundante y denota poco conocimiento del idioma. Igualmente, en el ámbito privado el equivalente de funcionario es ejecutivo. Clarito, ¿no?

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