Cómo (no) tener un bebé y no morir en el intento

Norma Martínez dirige a Fiorella Pennano en una obra imperdible.

Por: Viviana Rodríguez.

Tiempo atrás, si alguien me preguntaba si quería tener un hijo, yo le contestaba que no quería tener niños porque era una responsabilidad muy grande. Y, debo confesarlo, porque me costaba admitir que me daba mucho miedo lo que le pudiera pasar a ese pequeño ser si algo malo me pasaba a mi. Y el tema estuvo en suspenso hasta hace poco, cuando me volví a hacer varias preguntas: ¿Cuáles son los motivos para tener hijos? ¿Nos lo pensamos demasiado? ¿La gente sabe lo que implica traer una nueva criatura al mundo?

Pues por esas cosas extrañas de la vida me llegó la invitación para ir a ver Pulmones, obra que trata sobre las interrogantes que se plantea una pareja ante la posibilidad de tener un hijo en tiempos de ansiedad generalizada, de inquietud política y, faltaba más, del calentamiento global.

Entonces fui a ver la obra, y me sorprendió gratamente ver a dos actores bien plantados en un escenario más que sencillo; reí a rabiar y llore a montones porque me sentí identificada con situaciones por las que en algún momento pasamos todas las parejas. Y creo que no fui la única que sintió las mismas emociones: todos lloraban y reían y volvían a llorar y volvían a reír.

Al finalizar el montaje, busqué la respuesta de los actores Fiorella Pennano y Renato Rueda, quienes bajo la dirección de Norma Martinez son los encargados de darle vida a la pareja que nos brindó hora y media de diversión y emociones varias. Gracias.

“No, yo no quiero tener hijos, en realidad no me cuestiono, no tengo la necesidad de salir embarazada, dar a luz y tener un hijo. Ya tengo mucha familia y siento que tengo que concentrarme en la gente que ya existe en el mundo. Y si no tengo esa motivación creo que es válido tomar esa decisión”, me confiesa la delicada actriz que interpretó a Rosa de Lima en una película estrenada hace unos meses.

¿La adopción?: “En este momento no, si es que en algún momento siento el deseo no lo descarto, pero yo creo que mi camino de vida está por otro lado”, agrega Pennano.

Otra de las cosas que llama la atención es que sobre la tarima no existe el decorado donde ellos se puedan apoyar, entonces les pregunto a ambos sobre cuál ha sido el reto de interpretar a cada uno de sus respectivos personajes.

“Bueno, es una obra bastante difícil de hacer porque no salimos nunca del cuadrado, y vivimos diversas situaciones, diferentes momentos de tiempo y de espacio, entonces interpretar cada uno de esos cambios de atmósfera sin mímica, sin luz, sin absolutamente nada que lo indique es un verdadero reto actoral, también poder decir todas las cosas que ellos dicen, porque ella es muy cruda y habla todo lo que piensa. Y dejar que esos temas me posean para interpretarla no es tan fácil”, sostiene Fiorella.

Sin embargo, para Renato el reto es: “Contar con solo mi cuerpo y mi voz en el escenario, sentir que es un lienzo en blanco que tengo que pintar todas las noches, que no sé cómo va quedando y que no hay escapatoria y que no puedes salir de tu cuerpo, de tu voz, de tu cara.”

Y así como hay retos asumidos, también están las enseñanzas y las sensaciones que generan los personajes en los actores. Para Pennano, “sin duda este personaje deja en mi la pregunta que si soy o no una buena persona, y eso es algo con lo que yo me quedo. Yo siempre pienso en tratar de ser la mejor persona posible, pero, a veces, por supuesto que no lo soy porque soy humana y cometo errores, pero la forma que tiene M (o H, ¿no?) de cuestionarse eso es muy valiosa, y hace que yo me cuestione y también me permita ser de la manera que soy.”

“Todos pasamos por dudas y está bien tenerlas, aceptarlas y tomar decisiones frente a eso y que en el tiempo se verán si fueron buenas, malas que dudo que lo sean, pero con el tiempo las decisiones se van volviendo nuestra vida”, comenta Rueda.

La obra se va desarrollando, y vamos viendo como la pareja va encarando la llegada de este bebé que trae nuevos cuestionamientos a los dos. “Creo que el mensaje principal tiene que ver con el perdón. La obra tiene que ver bastante con el amor, con el perdón y con la escucha y con la comunicación de pareja, creo que hay algo muy importante que se dice en la obra, que para decidir si uno quiere o no tener un hijo debe de evaluar su capacidad para amar. Y nos hace madurar”.

Y, finalmente, la talentosa actriz cuenta que ella no es una neurótica como su personaje “mi personaje va a mil por hora y por eso se asemeja a Sofía (de VBQ) y piensa miles de cosas, se va al extremo; no y yo soy mucho más chill, me estreso sí, pero cuando me estreso o me cuestiono soy distinta.”

En paralelo, cuenta Renato Rueda: “yo he aprendido muchísimo. Para mi Norma ha sido fundamental creo que con ella he aprendido una forma de actuar, de ver el arte. Ha cambiando mi percepción, siento que antes tenía más técnica y estaba en formación y con Norma sentí que algo cambio en mí.”

En definitiva Pulmones es una muy buena alternativa para ir a disfrutar solos o acompañados. La temporada va del 6 de junio al 6 de julio, de jueves a sábado a las 8:00 pm en el renovado Teatro Julieta (Pasaje Porta 132, Miraflores).

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